Trucos para elegir las mantas y los textiles en decoración
Elegir los textiles no es una cuestión menor, en la decoración del hogar. Los complementos, en realidad, determinan el carácter personalizado y diferenciador de cualquier estancia, motivo por el cual la decoración textil se convierte en un factor determinante de la estética global de nuestra casa.

A la hora de escogerlos es fundamental considerar el uso de los textiles en decoración en una doble dimensión: estética y funcional. Es imprescindible integrar nuestra apuesta textil en el estilo de cada habitación y, al mismo tiempo, tener presente el uso al elegir las mantas y los textiles en decoración que mejor se adapten a su función.
Cómo elegir las mantas y los textiles en decoración
La elección de las mantas y los textiles de decoración se sustenta en dos principios básicos: armonía y contraste. Para el dormitorio, por ejemplo, parece conveniente apostar por atributos de descanso, serenidad y confort que se consiguen, sobre todo, armonizando los colores. El beige, la gama de los tostados y los grises desempeñan esta función extraordinariamente. Los blancos también sirven, aunque incorporan un cierto matiz de aburrimiento que es preferible eliminar. Recomendamos utilizar elementos muy concretos, como el cabecero y los cojines, para apostar por diseños rompedores y estampados grandes que contrasten y rompan la monotonía del conjunto. Son tendencia los print animal y adornos naturales, aunque los tonos lisos y el estilo british, más equilibrado y discreto, también funcionan muy bien.
Otro factor determinante al elegir los textiles es el clima: las épocas cálidas requieren fibras naturales (algodón o lino, por ejemplo) y cortinas finas que permitan pasar el aire; mientras que las épocas y zonas frías precisan telas para mantas y tejidos más envolventes, como pueden ser el terciopelo y la lana. La presencia de alfombras —que permiten caminar descalzos y con confort— y cortinas gruesas, paneladas o aislantes es imprescindible.
Tendencias de decoración textil
Se imponen las texturas como el terciopelo y la napa en los cabeceros, combinadas con madera u otros elementos naturales. Ten en cuenta que el color no es el único elemento decorativo de los textiles: sus bordados, tejidos y percepción volumétrica también tienen mucho que aportar en la decoración de tu hogar.
Adecua la elección, el tono y la naturaleza de tu decoración textil al estilo de tus muebles: existen textiles clásicos, provenzales, rústicos, vintages, modernos o vanguardistas que debes valorar, en función de la atmósfera que desees proyectar en cada estancia. Sin embargo, apuesta por la creatividad y no descartes contrastar estilos compatibles: los prints animales —muy de moda ahora— pueden completar una estancia provenzal con un aire de aventura, exotismo y sofisticación muy elegante. Definitivamente, el uso de los textiles en decoración ofrece infinidad de posibilidades para personalizar tu vivienda y optimizar su confort.