Guía para elegir una buena cama y descansar mejor
El descanso es algo fundamental y necesario para reponer fuerzas y afrontar un nuevo día. Además, es imprescindible que nos sintamos cómodos en la cama, puesto que es donde pasamos un tercio de nuestro tiempo. Es por ello que elegir una buena cama no es una tarea tan fácil como parece y, sin embargo, es una decisión muy importante y que no debemos pasar por alto. Pero ¿cómo escogemos la cama perfecta? Cada uno tiene unos gustos determinados y existen numerosos estilos y tamaños de camas. Una decisión tan importante debe ser bien meditada y, para facilitar el proceso, vamos a dar una serie de factores a tener en cuenta, antes de escoger una cama.

Para elegir la opción acertada, has de hacerte una serie de preguntas:
¿Para quién voy a elegir una cama?
Es fundamental saber a quién va dirigida la cama, puesto que de ello dependerá que la cama reúna una serie de factores o no. No es lo mismo que compremos una cama para un niño pequeño que adquirir una para una habitación de matrimonio o un cuarto de invitados donde va a recibir un uso menos habitual.
¿Qué tamaño de cama es el que necesito?
Una vez que tengamos claro para cuántas personas es la cama, nos centramos en el tamaño. Aquí entra el factor de las preferencias que tenga cada uno, aunque, respecto al ancho, los tamaños recomendados oscilan entre 90 y 110 cm para camas de uso individual; y, para las que son dobles, estas cifras oscilan entre 135 y 150 cm.
Respecto a la altura, las cifras recomendables oscilan entre 35 y 40 cm, aunque la altura total de la cama va a estar condicionada por el tipo de somier que escojamos.
También va a ser determinante el tamaño del resto de la estancia, para guardar un espacio entre unos muebles y otros y que todo el conjunto de la cama no se quede demasiado pequeño en una estancia grande ni viceversa.
¿Qué estilismo le puedo dar a mi cama?
Podemos encontrar una gran variedad de estilos de camas, pero, fundamentalmente, tiene que ser un estilo acorde al del resto de la habitación. Debemos fijarnos en el resto de muebles para elegir el cabezal y pie, si lo va a llevar. Elegir una cama que no pegue con la habitación puede romper tanto la estética como la armonía de la habitación. Una buena idea es encargar un cabecero tapizado. Sea para habitaciones más románticas o de estilo minimalista, un cabecero tapizado te abrirá un sinfín de oportunidades para crear la ambientación perfecta en el dormitorio.
¿Cuánto invertir en comprar una cama?
Toda inversión en cualquier ámbito referido al descanso es poca. El descanso es fundamental para el cuerpo humano y, por esa razón, es una inversión en nuestro bienestar. Gracias a la inmensa variedad de colchones y camas de hoy en día, podemos encontrar los que se ajusten al estilo y tamaño que estamos buscando y también los que convengan a nuestro bolsillo. Con la cama y el descanso, lo mejor es no jugársela. El cuerpo lo agradecerá.